Responsabilidad Social

El Consejo Regulador del Brandy de Jerez fue cofundador de la Fundación Alcohol y Sociedad, creada con el fin de colaborar con la sociedad en la búsqueda de soluciones integrales, que engloben todos los aspectos relacionados con las bebidas con contenido alcohólico. Este compromiso parte de la necesidad de abordar de forma objetiva este asunto, aportando soluciones realistas y viables, lejos de planteamientos demagógicos.

Con la vocación de convertirse en un punto de encuentro de los distintos colectivos sociales, la Fundación es un centro de estudio y reflexión, riguroso y fiable, que sirve para apoyar y orientar, desde sus experiencias y estudios, al conjunto de las fuerzas sociales comprometidas con esta cuestión. Además, la Fundación, tras el análisis de la situación social, ejecuta campañas concretas para paliar los efectos del consumo irresponsable de bebidas alcohólicas, promoviendo el no consumo en los grupos de riesgo (menores, conductores, embarazadas, enfermos…).

Para la Fundación, la colaboración de todas las partes implicadas (Administración, ONGs, padres, sindicatos, representantes políticos, comunidad científica y, por supuesto, la industria) es la mejor vía para garantizar el éxito de cualquier iniciativa encaminada a implantar hábitos saludables, erradicar el consumo de las bebidas con contenido alcohólico en colectivos de riesgo y poner en marcha proyectos y campañas de prevención, que nos permitan alcanzar dichos objetivos. La colaboración de todos, sin excepción, favorece el éxito de cualquier iniciativa.

Con este espíritu de servicio público y colaboración se puso en marcha, en el año 2000, la Fundación Alcohol y Sociedad, que cuenta con los mejores especialistas de los campos de la Medicina y de las Ciencias Sociales. Todos ellos forman parte del Comité de Expertos, que de forma libre e independiente, aporta propuestas realistas y viables, que se traducen en sólidos proyectos de actuación e investigación.

Ideario

  • Educar es prevenir, la educación se constituye como una de las herramientas más eficaces en la prevención y en la lucha contra las conductas de riesgo relacionadas con el consumo de alcohol.
  • No consumo en los colectivos de riesgo (conductores, menores, embarazas, enfermos…)
  • La cultura determina los hábitos sanos de consumo, la cultura constituye una poderosa influencia para determinar los hábitos de un consumo moderado, sensato y responsable.
  • Toda la sociedad debe colaborar en la lucha contra las conductas de riesgo relacionadas con el consumo de alcohol. La industria, los consumidores y la sociedad en general, deben colaborar en la lucha contra este tipo de conductas.
  • Cooperación leal entre industria y comunidad científica, la cooperación entre la industria y la comunidad científica y sociológica debe desarrollarse sobre la base de un diálogo sincero, abierto y ético.
  • Políticas efectivas y realistas, la estrecha colaboración entre la industria y los demás interlocutores políticos y sociales permite desarrollar políticas más efectivas, transparentes, realistas y carentes de demagogia.
  • Información veraz, los consumidores tienen derecho a una información veraz sobre las bebidas con contenido alcohólico, lejos de cualquier demagogia, sesgo o manipulación.
  • El consumo moderado no tiene efectos negativos en los colectivos que no sean de riesgo. El consumo moderado, sensato y responsable de bebidas con contenido alcohólico no tiene efectos negativos para la salud en personas que no pertenezcan a los colectivos denominados de riesgo (conductores, embarazas, menores, enfermos…). Además, el consumo moderado de bebidas alcohólicas está íntimamente ligado con nuestros hábitos e historia cultural de España

www.alcoholysociedad.org

www.consumo-responsable.com












Objetivos de la fundación
  1. Dar a conocer, de forma objetiva y veraz, la realidad sobre los efectos que las bebidas con contenido alcohólico tienen en nuestra sociedad y en especial en el campo de la salud.
  2. Luchar contra el consumo de bebidas con contenido alcohólico en colectivos de riesgo (menores y conductores), utilizando la prevención y la educación como una única vía insustituible para erradicar este tipo de conductas, a través de proyectos de intervención social que de forma eficaz alcancen este objetivo.
  3. Exponer, a través de la educación y la información, la necesidad de fomentar un consumo moderado, responsable y sensato de bebidas con contenido alcohólico, para la población en general, excluyendo expresamente los colectivos de riesgo.